viernes, 28 de febrero de 2014

La declaración en décimas aliteradas - Infanta Cristina



¡¡¡QUÉ VERGÜENZA!!!!






No puedo revelar a Vds. cómo ha llegado a mí una transcripción completa de la declaración de hoy de la Infanta Cristina ante el juez Castro. Les comunico este resumen de la misma en décimas aliteradas.


Ha llegado sonriente
a los juzgados la Infanta,
no parece que le espanta
la expectación de la gente.
Buenas, Señor Presidente,
demás miembros de la junta,
¿quién es aquí el que pregunta?
Venga, no se ponga tonto,
porque quiero acabar pronto
que pronto será hora punta.

No hay prisa Doña Cristina,
porque es una hora temprana
y hay de tiempo hasta mañana
para cerrar la oficina.
De su marido, ¿qué opina?
¡Huy!, bellísima persona,
y ahora que me lo menciona,
le digo en tono sereno,
que es un hombre justo y bueno,
orgullo de la corona.

A veces, pierde la olla
y se pone en plan canalla
y monta empresas pantalla,
se desorienta y se enrolla
y yo, cuando más se embrolla
le sugiero en un murmullo:
Basta de hacer el capullo,
que me cansa tanto rollo
y no montes ningún pollo
ni trames ningún chanchullo.

Señor Juez, sin más prefacios:
Si montaba empresas sucias,
allá él con sus argucias,
revise sus cartapacios.
¿Que se compraba palacios?
¿Y eso merece desprecios
de memos, tontos y necios?
Con buenos o malos socios,
hace mejores negocios
quien regatea en los precios.

Mi testimonio veraz
le expongo con rapidez:
Caballeros, yo estoy pez
y soy del todo incapaz.
Si usted insiste tenaz
en hacer la estupidez
de convocarme otra vez,
con diligencia veloz
le diré con franca voz:
No sé nada, Señor Juez.

LdP


Si la ley se ha de aplicar
a todos de igual manera
dejemos al reo en paz
que lo de ir a declarar
puede pasarle a cualquiera,
y... para nuestro solaz
ya está el juez para juzgar
si hay suficiente madera.

El Rey ya está tranquilo, ya ha cantado la nena,
ya le habló a su excelencia y le ha contado sus penas,
ya en su gran rostro de infanta se ha diluído el rubor.
Ya la prensa traidora ha marrado en sus tretas,
ya el futuro se alza limpio para su pequeña nieta
que podrá ser una reina libre del cruel deshonor

Ya los jueces se alzan con sus rostros severos
afirmando que nada sabe ella del dinero
que fue solo el marido quien robase el botín.
Ya el camino de rosas se abre como autopista,
ya no hay declaraciones, ya no hay pruebas, ni pistas
que señalen a nadie que no sea Urdangarín.

Mientras tanto en España los humanos mortales,
los que no tienen nada más que penas y males
solo ven que de nuevo se ha librado la infanta.
Que en España no hay nada que se llame justicia
que una mezcla de asco, de dolor e impudicia,
les anima a quejarse hasta herir la garganta.

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