miércoles, 20 de noviembre de 2013

Basura emocional - 10 pautas para eliminarlas



¿Quién puede decir que nunca ha pasado por estos estados de ánimo? Creo que nadie.  Cuando se te presentan estas circunstancias, a pesar de que nos den los entendidos un montón de sugerencias para salir del atolladero, nos resulta casi imposible si las personas o las circunstancias que nos rodean no ayudan.  Ya sé que somos nosotros mismos los que debemos poner toda la carne en el asador, pero cuando interviene el alma y el corazón en nuestros problemas nos cuesta Dios y ayuda poder salir de ellos.
De todas formas, tengámoslo en cuenta para actuar con seguridad y rapidez porque la tristeza se instala con mucha más facilidad de lo que se piensa y te mina poco a poco.




DIEZ PAUTAS PARA ELIMINAR NUESTRA BASURA EMOCIONAL



La psicóloga Ciara Molina afirma que pensar en positivo nos hace actuar en positivo, y al revés.

El caso de la psicóloga Ciara Molina es excepcional. Ella misma cuenta cómo fue la primera sorprendida al ver el éxito de Psicóloga Emocional, su perfil en Facebook. En ella decidió mostrar una cara de su profesión mucho más amable y cercana, «que intentase llegar al corazón de las personas». Lo fue llenando de frases positivas, canciones optimistas, debates abiertos, pinturas... y consiguió crear una especie de consulta virtual donde todos participaban y se ayudaban los unos a los otros. «Me dí cuenta de la gran necesidad que tiene la gente de expresar sus sentimientos, e Internet resultaba un medio que, lejos de parecer frío, facilitaba este contacto desde la salvaguarda del anonimato si así se requería», explica. La demanda fue tan grande, que se animó a probar intervenciones terapéuticas a través de tres medios virtuales: correo electrónico, chat y videoconferencia.
La evolución fue bastante lenta al principio pero «había que perder el tiempo a esta nueva manera de aplicar la psicología». Hoy puede decir que tiene más de un millón de seguidores. «La gente tiene mucha necesidad de encontrar su equilibrio emocional y la página es un medio de fácil acceso donde poder expresarse y aprender sobre sí mismos», cuenta. Depresión, ansiedad, estrés... abundan entre las consultas realizadas. «Como psicóloga estoy acostumbrada a paliar estas dolencias pero, ¿no sería más interesante prevenirlas?» se pregunta esta profesional. Esta misma idea le ha llevado a escribir el libro «Emociones expresadas, emociones superadas», donde pretende enseñar toda una serie de técnicas que ayuden a las personas a gestionarse emocionalmente de una forma sana.
1. Pensamientos positivos o negativos, tú eliges. Según Molina, «los pensamientos negativos generan una enorme cantidad de malestar, y su manifestación común es la ansiedad». Los positivos, en cambio, provocan todo lo contrario a nivel emocional. Así, con afirmaciones positivas, lograremos modificar el pensamiento a través del uso del lenguaje. Se trata, prosigue esta experta, «de que te creas lo que te dices, no solo que te quedes con las palabras: "me quiero", "me valoro", "soy capaz"... Hay que animarse a potenciar aquello que quieres atraer y tu pensamiento abrirá el camino emocional que te ayudará a alcanzarlo», asegura.
2. Creando expectativas, acumulando frustraciones. Tendemos a fijarnos demasiado en lo que consideramos que nos hace falta, y esto nos dificulta poner atención en lo que somos, sentimos y pensamos en nuestro día a día. No podemos saber lo que v a pasar de aquí a cinco años, pero sí podemos gestionar adónde queremos llegar dando pequeños pasos desde el hoy. «La mejor manera de no excedernos en nuestras expectativas será establecer pocas y a corto plazo, al hacerlas alcanzables ganaremos confianza», asegura Molina.
3. La actitud determina el estado de ánimo. ¿Alguna vez has tenido la sensación de vivir un día pésimo desde que te levantas hasta que te acuestas? o, por el contrario, ¿no te ha pasado que de repente sientes que te comes el mundo y que todo lo que acontece a tu alrededor parece estar en sincronía contigo? «Lo que determina uno u otro es la actitud con la que nos enfrentamos a él», afirma esta psicóloga. «El mundo según lo vemos no es más que un reflejo de nuestro estado interior: cuanto más optimistas seamos a la hora de interpretar lo que nos pasa, mejor valoración haremos de nosotros mismos (autoestima) y mejor adaptación al medio tendremos. Por tanto, toda actitud positiva comienza por tener una autoestima saludable».
4. Voluntad sin acción es papel mojado. Cuando nos sentimos decaídos, lo primero que perdemos es la voluntad. «Sabiendo que la voluntad es nuestra capacidad para decidir si realizar un determinado acto o no, ¿por qué escoger quedarse en la oscuridad pudiendo ver la luz?», se pregunta Molina. Para tener una buen a predisposición a la acción voluntaria ella aconseja ser receptivo, priorizar los pasos, visualizar positivamente aquello que queremos que suceda...
5. Salir de la zona de confort, definiendo zona de confort como todo aquello que nos rodea y con lo que nos sentimos cómodos. ¿Cómo salir de la zona de confort? Molina aconseja al respecto explorar nuevos horizontes y dejar que la vida nos sorprenda. «Perder el miedo a avanzar, a descubrir nuevos mundos y buscar oportunidades que nos aporten nueva sabiduría. Cuando decidimos explorar más allá de los límites que nos autoimpusimos empezamos a entrar en lo que se conoce como la "zona de aprendizaje"».
6. Quiero, puedo, me lo merezco. «Tenemos que tener claro que lo que nos define no son las opiniones positivas que los demás puedan tener o las críticas a las que nos veamos expuestos, sino la valoración que hacemos de nosotros mismos. Es decir, de la autoestima», señala Molina.
7. Autoestima: camino al bienestar. Para hacer que mejore, esta psicóloga recomienda que «nos aceptemos, tengamos confianza plena en lo que hacemos, nos cuidemos a nosotros mismos, seamos autosuficientes emocionales, aprendamos a poner límites, realicemos autocrítica constructiva, sepamos que somos los únicos responsables de lo que nos pasa, nos dediquemos un momento al día solo para nosotros, y apostemos por el sentido del humor, entre otras muchas cosas que podemos hacer».
8. Aceptación, pero no olvido. No se olvida, se supera, dice Molina. «Superamos relaciones, miedos, malestares, frustraciones, pérdidas y heridas emocionales. Eso sí, el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional y pensar constantemente en borrar nuestros recuerdos negativos no hará más que hacerlos más conscientes», afirma. Por eso para que un malestar se supere no podemos negar que exista, necesitamos admitirlo para cambiarlo», añade.
9. Críticas, ¿constructivas o destructivas? Lo que diferenciará que una crítica sea catalogada de constructiva o destructiva será la intención con la que se dice, las palabras que se escogen y la manera de decirla. «Pero por muy destructiva que sea la crítica, si no se le da importancia, no se vivirá como una ofensa». «Asimismo, cuando seamos nosotros los que formulemos la crítica, no debemos ser apresurados a la hora de opinar, debemos dejar claro el aprecio, basarla en el respeto, y expresarla en el momento adecuado... además de ser conscientes de que el otro tiene derecho a réplica», recuerda.
10. La comunicación, por último, como base del equilibrio emocional. Resulta imprescindible saber comunicarnos, entendernos y comprendernos los unos a los otros. Una buena o mala comunicación puede marcar la diferencia entre tener una vida feliz o tenerla llena de problemas. Para que la comunicación sea efectiva y emocionalmente sana partiremos de las siguientes premisas: Tendremos la actitud adecuada, nos centraremos en un tema en concreto, escucharemos con atención, nos expresaremos de forma clara y directa, diremos lo que pensamos y sentimos, aceptaremos la opinión del otro, no daremos nada por supuesto, preguntaremos, y seremos coherentes con lo que decimos y lo que expresamos de una manera no verbal.

Cinco mitos sobre la calefacción



Dado que ya tenemos aquí el invierno y todo lo que concierne encender una calefacción, sea de la forma que sea, conlleva un montón de dinero, creo que estas recomendaciones son algo a tener en cuenta.

CINCO MITOS SOBRE LA CALEFACCIÓN


La OCU desmonta las creencias populares como que apagar la calefacción consume más energía que mantenerla encendida a temperatura constante

 Con la llegada del primer episodio de frío a España, hasta los más calurosos y/o ahorradores no han tenido más remedio que encender la calefacción en casa. Cada año, por estas fechas, escuchamos consejos sobre cómo ahorrar en la factura, pero algunos no son tan ciertos como pensamos. La OCU desmonta cinco mentiras sobre la calefacción:

1. Apagar la calefacción sale caro

Este mito está especialmente extendido y dice que apagar la calefacción consume más energía que mantenerla encendida a temperatura constante. «Aunque al encenderla tendremos un pico de gasto, a la larga el ahorro se nota y merece la pena. Bajar la temperatura a 16ºC durante la noche supone ahorrar un 13% respecto a mantener la calefacción encendida a 20ºC», señalan desde OCU.

2. El calor apenas se escapa por las ventanas

Hay quien cree que el calor que se pierde por las ventanas apenas se nota en la factura si están bien cerradas y son pequeñas. La realidad, según la organización de consumidores, es diferente: una cuarta parte de la energía producida en los hogares se destina a cubrir lo que se pierde por las rendijas de las ventanas. El doble cristal puede reducir estas pérdidas en un 50%.

3. Las calderas de condensación necesitan radiadores grandes

En opinión de la OCU, estamos ante otra falsedad porque los radiadores tamaño estándar son perfectamente compatibles. «Pero es cierto que si fuesen mayores podríamos ahorrar más (la caldera trabajaría a menos potencia)», apuntan.

4. No hay calefacción con paneles solares

Los paneles solares térmicos tienen un depósito que acumula calor y sí que pueden contribuir al sistema de calefacción de la casa, según la OCU. Lo que es verdad es que estos paneles permiten ahorrar mucho más (hasta un 70%) en agua caliente y no tanto («solo» un 40%) en calefacción.

5. El «calor azul» es lo mejor

«Pese a las insistentes promesas de la publicidad, el llamado "calor azul" no figura entre las mejores opciones para calentar tu casa», advierte la organización de consumidores. Según apuntan, «es muy parecido a los clásicos radiadores eléctricos de aceite, pero con otros fluidos en su interior». «Los sistemas que emplean resistencias para calentar siempre son los más ineficientes y los más caros», concluyen.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Tablets en los aviones



Esta medida puede ser buena para evitar esos nervios en el despegue/aterrizaje a personas que les da miedo y también a la hora de entretener a los niños durante el trayecto, porque podrán ver sus dibujos favoritos, etc. etc.




LAS RAZONES POR LAS QUE SE PUEDEN UTILIZAR “TABLETS” DURANTE EL DESPEGUE Y ATERRIZAJE DE LOS AVIONES
 interior del avion



El avance de la tecnología y el refuerzo de la seguridad en la aeronaves han ayudado a tomar esta decisión
Los viajeros ya están acostumbrados. Cuando abordan un avión apuran hasta el último minuto las comunicaciones con su móvil. Envían ese último mensaje: «Voy a apagar el móvil. Despegamos». El que jugaba una partida de Candy Crush tiene que pausar el juego y quien estaba escuchando su iPod tiene que apagar el equipo. Esta rutina puede que cambie un poco en los próximos meses. Esta semana la Agencia Europea de Seguridad Aérea seguía los pasos de la Federación estadounidense de Aviación (FAA) e introducía la posibilidad de utilizar los dispositivos electrónicos personales (PED), como tabletas , teléfonos inteligentes, libros electrónicos y reproductores de mp3 en «Modo Avión» durante todas la fases de vuelo.
Es decir, en los próximos meses podrá ser posible que el usuario ya no tenga que pausar su juego o dejar de escuchar música cuando el avión despega y aterriza. Eso sí, las llamadas y mensajería quedan prohibidas todavía ya que los móviles sólo pueden estar en «modo de vuelo».
Pero, ¿qué tiene estos dispositivos que lo hacen peligrosos en esas fases? Según explica a ABC el encargado de política de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA), Ilias Maragakis, todo tiene que ver con trasmisiones electrónicas.
«Los dispositivos electrónicos pueden transmitir señales involuntariamente. Cuando transmiten, interfieren con otros receptores o transmisores», explica Maragakis. Todo esto se realiza por razones de seguridad, para que las señales no interfieran con los dispositivos de la aeronave que transporta a cientos de vidas.
Pero estas nuevas directrices apuntan a que ha habido un cambio. En principio de trata del paso del tiempo y del avance de la tecnología. «Tecnología, estándares y capacidades han cambiado y esto es algo que debe reflejarse en la aviación. Por ejemplo, en la última década todos los dispositivos electrónicos en Europa están cumpliendo con las normas europeas que garantizan que no hay transmisión involuntaria de un dispositivo electrónico», explica Maragakis.
«Además, los requisitos de certificación de la aeronave en las últimas décadas se han planteado para garantizar que los aviones no se ven afectados en las zonas de alta interferencia electromagnética (por ejemplo, torres de radio). A eso se suma que la potencia emitida desde los dispositivos electromagnéticos ha disminuido significativamente en los últimos años con el fin de optimizar la duración de la batería. Todos estos cambios han dado lugar a diferentes circunstancias que no estaban allí cuando las directrices originales se pusieron en marcha hace más de 15 años», resume el experto el políticas de la AESA.
A finales de octubre, Michael P. Huerta, administrador de la FAA apuntaba que no pueden comprobar asiento por asiento si todos los móviles o tabletas se encuentran en «Modo avión». Sin embargo, para esta agencia esto no implicaba un riesgo real. Para Maragakis, el riesgo sí existe.
«Todos estamos familiarizados con la interferencia de teléfonos móviles en los sistemas de audio por el sonido especial que hacen. En teoría cualquier otra señal podría verse afectada. Por supuesto, los sistemas de aeronaves críticas están bien protegidos de las interferencias y los riesgos se mitigan, sin embargo, puede haber consecuencias operacionales, como el detonante involuntario de una alarma de fuego que ocasionaría que se abortara el vuelo y tener así que desviar el avión a un aeropuerto más cercano», explica.
La AESA anunciaba que a finales de noviembre enviará a las aerolíneas europeas una guía sobre el uso de dispositivos electrónicos durante todas las fases de vuelo. De esta lista quedan excluidos los ordenadores portátiles u otros gadgets que sean más pesados, esto debido a que son considerados como equipaje de mano y deben ir bajo el asiento o en los maleteros.
Maragakis señala que las aerolíneas no deben realizar cambios físicos a su flota para permitir este uso. Las líneas aéreas tampoco están obligadas a aplicar esta nueva política. «Pueden seguir restringiendo el uso de PED si lo desean», aclara.
A largo plazo esta agencia europea buscará formas para permitir el uso de teléfonos móviles en las aeronaves y realizar llamadas. Por ahora, han dado otro paso y han dado luz verde a las aerolíneas para que ofrezcan a sus pasajeros la posibilidad de conectarse a internet desde el avión a través de servidores satelitales que no interfieran con las comunicaciones del piloto. Esto se podrá realizar cuando el avión esté por encima de los 3.000 metros de altura, es decir, después del despegue.