domingo, 2 de diciembre de 2012

EL ANUNCIO QUE CALMA EL LLANTO DE LOS BEBÉS




EL ANUNCIO QUE CALMA EL LLANTO AL 96% DE LOS BEBÉS

 



La llamativa banda sonora de la publicidad del mayor fabricante de dulces de Japón capta inmediatamente la atención del niño

 

Es un anuncio del mayor fabricante de dulces de  Japón. Hasta ahí nada raro. Pero lo que ya se sale de la normalidad es que esta publicidad consigue calmar el llanto de los bebés y con un porcentaje de éxito de vértigo: el 96,2%.
Parece ser que la llamativa banda sonora del anuncio -que ya triunfa en Youtube- capta inmediatamente la atención del niño, que deja de llorar en cuanto la escucha. Su autor es un compositor especialista en escribir canciones y sintonías para los programas infantiles de la televisión japonesa, que suponemos -visto lo visto- que gozarán de gran éxito.
Este fenómeno ha sido confirmado por un estudio realizado con 52 bebés de entre cero y tres meses a los que se les mostró el vídeo mientras lloraban. Cincuenta de ellos, el 96,2%, dejaron de llorar al escuchar la canción entonada por esas extrañas criaturas llamadas «Cafca». Según los responsables del experimento, el motivo por el que la melodía calma a los niños se debe al hecho de que el vídeo utiliza un rango de sonido de entre 6000 y 7000 hertzios, ideal para sus oídos.
Habrá que incluir este vídeo entre los recursos «caseros» para calmar el llanto de un bebé, tales como el ruido del secador, la aspiradora, el extractor de la campana...
 

 

Las 10 cosas que nunca debería tirar al váter




Las 10 cosas que nunca debería 

tirar al váter

 

AGUA CONTAMINADA

AGUA LIMPIA Y SIN PROBLEMAS PARA SU CONSUMO



El váter de nuestras casas está muy lejos de ser un sumidero capaz de tragarse y digerir cualquier cosa. Aceites para el coche, ácido clorhídrico, drogas, textiles e incluso animales vivos... por las alcantarillas viajan objetos y sustancias que cuesta imaginar que puedan llegar hasta allí, pero los responsables de las estaciones de depuración están ya curados de espanto.
Contrariamente a lo que cabría esperar, los vertidos industriales no son la causa principal de la contaminación que llega hasta las depuradoras. Son los hogares quienes inyectan en la red de saneamiento una mayor cantidad de sustancias tóxicas y objetos que complican el tratamiento de las aguas fecales.
Por ese motivo, el grupo de trabajo de saneamiento de aguas urbanas del Congreso Nacional de Medio Ambiente (Conama), que se ha celebrado en Madrid del 26 al 30 de noviembre, ha elaborado un manual de buenas prácticas para identificar cuáles son las amenazas más importantes y qué efectos tienen sobre las depuradoras y el proceso de tratamiento. Según este informe elaborado por los gestores de las redes de saneamiento, éstas son las 10 cosas que usted nunca debería tirar al váter.

1.- Toallitas húmedas

Hasta las estaciones de depuración llegan cantidades ingentes de toallitas húmedas, bastoncillos para los oídos y muchos otros tipos de textiles. A pesar de que en muchas ocasiones son presentados por sus fabricantes como productos respetuosos con el medio ambiente por ser fabricados con materias primas orgánicas, generan importantes atascos y daños en los sistemas hidráulicos de la red de saneamiento.

2.- Lejía y amoniaco

Además de estos productos utilizados para la limpieza de los hogares, otras sustancias, como el ácido clorhídrico, llegan hasta las depuradoras sin ningún control. Estos productos son capaces de oxidar la materia orgánica o incluso de matar a una persona con sólo 40 mililitros en un litro de agua, como es el caso del ácido clorhídrico.

3.- Medicamentos

Los fármacos pueden provocar importantes daños a los organismos acuáticos tales como problemas de crecimiento, disfunciones sexuales y taras genéticas. Por ese motivo la Unión Europea está introduciendo limitaciones a estas sustancias ya que no es necesario una gran cantidad para causar este tipo de alteraciones en los seres vivos.

4.- Pinturas y disolventes

Es cierto que en muchas ciudades los Puntos Verdes no cuentan con la catalogación de gestores de residuo peligroso, razón por la cual el ciudadano solo puede optar a verter por el desagüe estos restos. Pero las sustancias químicas que forman estos productos hace que sean muy tóxicos al verterlos de forma directa al váter.

5.- Jabones y detergentes

Son sustancias formadas por fosfatos que, si se vierten de forma excesiva en el agua, pueden provocar el crecimiento de algas en perjuicio de otras formas de vida acuática. Los detergentes que se desechan tienen que eliminarse a través de unos procedimientos químicos muy costosos.

6.- Basura

Cada vez está más extendido el uso de trituradores de basura presentes en los fregaderos de las cocinas. Son dispositivos diseñados para desechar los residuos orgánicos. Estos residuos terminan en la red de saneamiento en vez de ir al cubo de la basura, provocando la contaminación de las aguas residuales, la sobrecarga y los atascos en las depuradoras con los sobrecostes que ello conlleva.

7.- Aceites vegetales

Estos aceites al ser vertidos por el desagüe provocan unas bolas de grasa que atascan los colectores dificultando la salida de los gases y dando lugar a los malos olores en las ciudades.

8.- Grasas alimentarias y aceite para el coche

A diferencia de las anteriores, estas tienen mayor capacidad de generar obstrucciones porque se arrojan de forma sólida. Los aceites y las grasas hacen que la generación de residuos en una depuradora se multiplique por 20.

9.- Pesticidas e insecticidas

Se trata de sustancias químicas utilizadas para la desinfección de los cascos urbanos. Pero tienen un efecto muy grave sobre las estaciones de tratamiento. Según los gestores de las redes de saneamiento, provocan las más altas tasas de emisiones en colectores y saneamientos públicos.

10.- Tratamientos antical

Son productos denominados en el sector efluentes de equipos domésticos de tratamientos de aguas. Cada vez son más los hogares que utilizan equipos para reducir la cal y otras sales en el agua de consumo público. Esto tiene un efecto negativo, ya que puede provocar un incremento en la concentración de sales de difícil depuración y en el vertido a los cauces del agua depurada.
 


 

sábado, 1 de diciembre de 2012

Prohibido en Cuba el reggaeton por tener "Textos agresivos y obscenos"




La dictadura castrista prohíbe el 'reggaeton' en Cuba




De entre el catálogo de prohibiciones y censuras de la dictadura de los Castro sorprende ésta. La dictadura se propone que no suene ni uno en la isla.
El presidente de uno de los múltiples organismos de la burocracia castrista, el Instituto Cubano de la Música, se ha propuesto erradicar de la isla los ritmos "pseudoartísticos" y "los textos agresivos, textualmente explícitos, obscenos, que tergiversan la sensualidad consustancial a la mujer cubana", insertos en "soportes musicales cuestionables o de ínfima calidad". Con estas palabras, Orlando Vistel aludía al reggaeton, un ritmo que gana adeptos en el país y que ahora el castrismo quiere eliminar por lacerar "la sensibilidad popular", atentar "contra la ética ciudadana" y desvirtuar "la verdadera imagen de la creación artística".
Muchos opinarán lo mismo que Vistel de este tipo de música, pero él, en Cuba, tiene los instrumentos que le entrega la férrea dictadura de los Castro para lograr que, en efecto, no se oiga en ningún rincón de la isla. En una entrevista en el oficialista Granma, el funcionario cubano afirma que desde su organismo han adoptado medidas como "la descalificación profesional de aquellos que violen la ética en sus presentaciones" y la "aplicación de severas sanciones a quienes desde las instituciones, propician o permiten estas prácticas".
Añade Vistel que están inmersos "en un proceso de depuración de los catálogos artísticos" en sus entidades. Pero van más allá: trabajan ya en una ley que "regirá los usos públicos de la música" en medios, fiestas populares y "ambientación sonora de lugares públicos". 
Aclara, eso sí, "que cada quien es libre de escuchar en su privacidad la música que desee" pero dicha libertad "no incluye el derecho de reproducirla y difundirla" en lugares como restaurantes, cafeterías, ómnibus "y espacios públicos en general".