jueves, 8 de mayo de 2014

Los "trepas" y el Papa Francisco



“Jesús reprocha a estos trepadores que buscan el poder"  Buena frase para todos los que pisotean con tal de llegar a estar en los primeros “bancos” de la vida en general.

EL PAPA ACONSEJA A LOS «TREPAS» HACER ALPINISMO EN VEZ
DE IR A LA IGLESIA
El papa Francisco aconsejó a los "trepas" que vayan a "hacer alpinismo", porque "es más sano", en vez de entrar en la Iglesia.
Así lo indicó el pontífice argentino en la homilía de la misa que cada mañana celebra en su residencia, Casa Santa Marta, según informó Radio Vaticano.
El papa hizo esta critica al arribismo al comentar la lectura del Evangelio de hoy, en la que Jesús reprocha a las personas que sólo se quieren saciar tras la multiplicación de los panes y los peces.
"¡Y en la Iglesia hay trepadores!. Hay tantos que usan a la Iglesia (para ello), pero si (esto) te gusta, te vas al norte y haces alpinismo. ¡Es más sano! Pero no vengas a la Iglesia a trepar. Jesús reprocha a estos trepadores que buscan el poder", exclamó el papa.
El papa explicó que hay tres "actitudes" que "no son buenas" para seguir a Jesús.
La primera, indicó el pontífice, "es la vanidad" y citó los que "dan la limosna o ayunan para hacerse ver" y añadió que "la vanidad es peligrosa, porque nos hace caer inmediatamente en el orgullo, la soberbia, y después todo termina ahí".
La segunda para Francisco es el poder y en este tipo de actitud fue cuando criticó a los "trepas" de la Iglesia.
Mientras que la tercera cosa que aleja a las personas de Jesús, señaló el papa, es "el dinero":
"Los que siguen a Jesús por dinero, con el dinero tratan de aprovecharse económicamente de la parroquia, de la diócesis, de la comunidad cristiana, del hospital, del colegio...", agregó.
Francisco terminó su homilía pidiendo que se pueda seguir al Señor "con rectitud de intención, sólo por Él, sin vanidad, sin deseos de poder y sin deseos de dinero".

lunes, 5 de mayo de 2014

Ensalada - Cuidado con lo que añades



Vaya, vaya con la ensaladita.  Lo mejor para no engordar es:  No comerrrrr, es decir, cerrar la boca jaaaaaa

ENSALADAS, CUIDADO CON LO QUE AÑADES
15 ensaladas ligeras y fresquitas para tomar en verano - TELVA
Algunos ingredientes y aderezos convierten una opción ligera en un plato altamente calórico

«Hoy ceno ligero. Voy a hacerme una ensalada». Cuántas veces hemos hecho esta declaración de intenciones y hemos acabado preparando un plato que se parece a cualquier cosa menos a una ensalada. A saber: quesos grasos, cebolla frita, bacon, pollo rebozado, crutons, salsas de bote... Y luego ponemos cuatro hojas de lechuga. En nuestro afán de elaborar un plato único y sabroso convertimos una alternativa sana en algo altamente calórico y con más grasas que un chuletón. «La base de una ensalada tienen que ser los vegetales, si no predominan, estamos ante otra cosa», señala a a ABC el doctor Vicente Pascual, miembro del Grupo de Trabajo de Nutrición de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen).
Otro de los errores que solemos cometer es pasarnos de cantidad. «Como es plato único, hay gente que utiliza una ensaladera familiar para una sola persona. Con un plato hondo de tamaño normal lleno de vegetales hasta arriba es suficiente», explica a ABC Elena Pérez Montero, nutricionista del Hospital Universitario Quirón Madrid. Si la queremos de guarnición, será suficiente con la mitad de un plato llano.
Incluir una ensalada en nuestra dieta diaria, ya sea como plato principal o como acompañante, es una buena manera de aumentar la ingesta de vegetales. Tenga en cuenta que, según un reciente estudio de la Universidad de California, publicado en «Journal of Epidemiology and Community Health», comer siete piezas de verduras y frutas al día reduce el riesgo de muerte a cualquier edad en más de un 40%. Además, al comerlos frecos, «aprovechamos mejor sus vitaminas y minerales», añade la nutricionista.
Para convertirla en un plato completo podemos aumentar la proporción de carbohidratos añadiendo algo de pasta, arroz o patata; la grasa queda cubierta con el aceite de oliva, que es cardiosaludable, y las proteínas en forma de pescado, carnes magras, frutos secos, huevo duro, queso fresco, etc. Pero controlando las cantidades. Por ejemplo, con el aceite de oliva, especialmente cuando añadimos pescados en conserva que ya lo incorporan, o aceitunas y aguacate, ricos en ácido oléico. «Lo justo son cinco gramos de aceite (una cuchara de postre) para una ración de ensalada», apunta la doctora Carmen Gómez Candela, jefa del Servicio de Nutrición del Hospital Universitario La Paz. Piense que una cucharada sopera de aceite de oliva son unas 90 calorías y que lo recomendable es no pasarse de cuatro al día.
Salsas con grasas y azúcares
Además del tradicional aceite y vinagre, ahora podemos encontrar en el supermercado gran variedad de aderezos. Tenga cuidado. Algunos disparan las calorías del plato y son poco recomendables por su alto contenido en grasas, azúcares y sal. «Pueden tener casi el doble de calorías que una cucharada de aceite y más aditivos», advierte Pérez Montero. Incluso algunas presentaciones comerciales del tan de moda vinagre de módena incluyen caramelo o azúcares añadidos, por lo que hay que moderar su consumo. «El aporte extra de azúcares refinados no es aconsejable», advierte el doctor Vicente Pascual. Mire siempre la etiqueta.
«En la medida de lo posible es recomendable hacer las salsas en casa», aconseja la doctora Gómez Candela. Para ello, puede utilizar condimentos ligeros que dan sabor y no tienen apenas calorías como las especias, las hierbas, el yogur o el vinagre.
Qué ingredientes podemos añadir
Verduras y hortalizas: Son la base de la ensalada. Aportan antioxidantes, hidratos de carbono, vitaminas, minerales y fibra.
Legumbres: Las lentejas, los garbanzos y las alubias tienen antioxidantes, fibra, y proteínas en cantidad igual a la carne, pero sin grasa.
Fruta: Una carga extra de vitaminas y antioxidantes. Si se mezclan los cítricos con las lentejas, el hierro se absorbe mejor.
Frutos secos: Muy calóricos, pero unas nueces, avellanas o almendras aportan antioxidantes y omega 3, beneficioso para el corazón.
Aceite de oliva y aceitunas: Ricos en ácido oléico, cardiprotector, vitamina E y polifenoles.
Aguacate: Muy saciante. Tiene vitaminas, minerales, aminoácidos esenciales, proteínas de alta calidad, y es alto en ácido oleico.
Huevo: Contiene proteínas de la más alta calidad, vitaminas A, E y D; lecitina, vitamina B12 y ácidos grasos como el omega 3.
Carnes magras: El pollo y el pavo aportan proteínas sin añadir demasiadas calorías siempre que lo tomemos a la plancha o cocido.
Pescados: El atún en conserva es un clásico, pero también se pueden añadir otros pescados hervidos o sellados en la sartén.
Quesos: Si se quiere cuidar la línea mejor optar por los bajos en grasa. Atención con la mozzarella, que parece ligera, pero es de los que más grasa contiene.

domingo, 4 de mayo de 2014

Ayaan Hirsi Ali - De Heroína a Apestada



¿Qué pasaría si en lugar de ir contra el islam fuera un cristiano, o no, quien hiciera esos comentarios en contra del cristianismo?  Os lo digo yo:  nada…..
porque no hay directrices de represalias sino de amor y comprensión y, sobre todo, tolerancia religiosa para lo que cada uno quiera pensar y/o decir.  Y mira si han habido comentarios destructivos, pero jamás han encontrado una respuesta violenta.




Perseguida tras escribir 'Sumisión'
DE HEROÍNA A APESTADA: RETIRAN EL 'HONORIS CAUSA' A AYAAN HIRSI ALI POR CRITICAR EL ISLAMISMO
Javier Lozano
Hirsi Ali escribió el documental dirigido por Van Gogh sobre el papel de la mujer en el islam. Ahora, un centro de EEUU ha cedido a las presiones.

La libertad tiene un precio. Para algunos demasiado alto. Que se lo digan a Ayaan Hirsi Ali. Su historia dio la vuelta al mundo tras denunciar el trato del islam a las mujeres y las consecuencias que le trajo esta osadía de retratar al islamismo.
Huyó de una Somalia en guerra en 1992 y llegó de rebote a Holanda huyendo de un matrimonio concertado por su familia. En este país llegó a ser parlamentaria y fue la imagen de la mujer de origen musulmán que se rebelaba contra el islam y el papel que la mujer desempeña en él. Esta postura la dejó en un lugar muy complicado pero nunca pudo imaginar cómo le cambiaría la vida tras el cortometraje que escribió para el director Theo Van Gogh titulado Sumisión. En él se contaban las historias de cinco mujeres musulmanas víctimas de abusos y maltratos en nombre de Alá.
Los integristas islámicos de Holanda y de todo el mundo clamaron contra él y dos meses más tarde un terrorista mató de manera brutal al director en pleno día en Ámsterdam. Cuatro disparos antes de degollarle y clavarle un cuchillo en el que había una carta con una fatwa dirigida a Ayaan Hirsi Ali en la que se la condenaba a muerte. Desde ese momento, su vida cambió para siempre.
Hubo voces que salieron en su defensa por su lucha por la libertad mientras que, por el otro lado, los islamistas no olvidaban el documental. Tuvo que vivir escoltada y escondida para mantener su seguridad. Los homenajes se alternaban con los intentos de asesinato.
Sin embargo, en 2006 el precio a pagar volvió a ser muy alto después de que el Ministerio de Inmigración holandés intentó revocarle la nacionalidad aduciendo errores formulados en su petición de ciudadanía de 1997. A su vez, un juez avalaba las denuncias de los vecinos que pedían su desahucio por las molestias que les generaban las medidas de seguridad, por lo que debía abandonar la vivienda que le había preparado el Gobierno. Ante esta doble tesitura decidió irse a vivir a EEUU.
Una vez más su lucha por la libertad le ha generado un nuevo disgusto. Este 2014 la Brandeis University de Boston le había concedido el doctorado Honoris Causa días antes de que se cumpliera el primer aniversario del atentado durante la maratón de esta ciudad estadounidense.
Pero finalmente el centro educativo se ha echado para atrás debido a las presiones llevadas a cabo por varios profesores y estudiantes de esta universidad, que se mostraron indignados por la "islamofobia" de la activista somalí y holandesa. Por ello, la universidad decidió no concederle este título. De nuevo, la libertad sufría un nuevo rejonazo y ella uno más procedente del mundo occidental que tanto ha defendido frente al islamismo y que le ha hecho vivir escondida durante años.
El portal Religión en Libertad recoge el discurso que Ayaan tenía previsto dirigir a los alumnos y profesores de esta universidad durante el galardón. Un discurso basado en la defensa de la libertad pero que ha dejado en evidencia a muchos.
"Nosotros, occidentales, debemos ofrecer la dosis justa de ayuda (…) debemos volver a nuestras raíces convirtiéndonos de nuevo en el faro del pensamiento libre y de la libertad del siglo XXI. Ante una injusticia tenemos que reaccionar, no sólo condenándola, sino con acciones concretas", escribía en su discurso.
La relación entre el islam y la violencia
En este sentido, añadía que "uno de los mejores lugares para hacerlo es en nuestras instituciones de enseñanza superior. Debemos hacer que nuestras universidades sean templos no de la ortodoxia dogmática, sino del verdadero pensamiento crítico, donde todas las ideas sean bienvenidas y donde se impulse el debate civil. Estoy acostumbrada a que me piten en las universidades, por lo que estoy muy agradecida de poder hablar aquí hoy".
Igualmente, Ayaan tenía previsto decir ante el auditorio que "estoy ante vosotros como alguien que está combatiendo por los derechos de las mujeres y de las chicas de todo el mundo. Y estoy ante vosotros como alguien que no tiene miedo de plantear preguntas incómodas sobre el papel de la religión en esta batalla. La vinculación entre violencia, sobre todo la violencia contra las mujeres, y el islam es demasiado clara para ser ignorada. No ayudamos a los estudiantes, las universidades, los ateos y los creyentes cuando cerramos los ojos ante esta vinculación, cuando buscamos excusas en lugar de reflexionar".
"Por esto pregunto: el concepto de guerra santa, ¿es compatible con nuestro ideal de tolerancia religiosa? ¿Es blasfemia, castigada con la muerte, poner en discusión la aplicación en nuestra era de ciertas doctrinas que se remontan al siglo VII? Tanto el cristianismo como el judaísmo han tenido sus reformas. Ha llegado el tiempo también para una reforma del islam", reflexionaba en su escrito.
Para concluir, Ayaan Hirsi Ali se preguntaba: "¿Son inadmisibles estas argumentaciones? Ciertamente deberían ser admisible para una universidad que ha sido fundada después del escándalo del Holocausto en un tiempo en el que muchas universidades estadounidenses aún imponían restricciones a los estudiantes judíos. El lema de Brandeis University es: 'la verdad, también la más inaccesible'. Es también mi lema". Aunque, finalmente, ni ha podido defenderlo ni el centro ha hecho gala del mismo.