domingo, 20 de abril de 2014

Sobre los hijos



El problema con la familia
es que los hijos abandonan
un día la infancia,
pero los padres nunca
dejan la paternidad.
Osho




SOBRE LOS HIJOS




Y una mujer que llevaba un niño contra su pecho le preguntó a un maestro: Háblanos de los hijos. Y él respondió:

Vuestros hijos no son vuestros hijos.
Son los hijos y las hijas de los anhelos que la vida tiene de si misma.
Vienen por medio de vosotros, pero no de vosotros y aunque vivan con vosotros, no os pertenecen.

Podéis darles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos, pues ellos tienen sus propios pensamientos.

Podéis albergar sus cuerpos mas no sus almas, Porque sus almas moran en la casa del mañana, que ni aun en sueños os es dado visitar.

Podéis esforzaros por ser como ellos, mas no intentéis hacerlos como vosotros.

Porque la vida no marcha hacia atrás, ni se detiene en el ayer.
Vosotros sois el arco por medio del cual vuestros hijos son disparados como flechas vivas.
El arquero ve el blanco sobre el camino del infinito, y os dobla con toda su fuerza a fin de que sus flechas vayan veloces y lejos.

Que el hecho pues de estar doblados en manos del arquero sea para vuestra dicha, porque así como Él ama la flecha que dispara, ama también el arco que permanece firma; por eso vosotros tuvisteis la oportunidad de vivir vuestra vida y la libertad de amar y hacer tu vida.

Deja que tus hijos vuelen solos del nido cuando llegue la hora y no los reclames para que vuelvan, ellos te querrán por siempre y tendrán también su nido del cual algún día ellos solos quedaran, pero fue su nido y su vida, déjalos libres, ámalos con libertad, no apagues su fuego de su hogar vive y deja vivir y ellos siempre te querrán.

El sendero del mago - cuento de Deepak Chopra



Frecuentemente el ego domina nuestra vida y no nos permite acercarnos a lo verdaderamente importante y maravilloso.






EL SENDERO DEL MAGO


El más puro de los caballeros que sirvió a Arturo fue Galahad, a pesar de tener en común con el rey el hecho de haber sido concebido fuera del matrimonio.
Aunque el hecho de que Galahad fuese hijo natural de Lancelot, no conllevaba estigma alguno, cuando llego el día en que debía convertirse en paladín de una dama de la corte, el rey Arturo se opuso y manifestó su descontento.
- "No permitiré que seas el paladín de ninguna dama noble", declaró Arturo.
Galahad se ruborizó y tartamudeó:- "Pero mi señor, todo caballero debe servir a una dama para demostrarle la pureza de su amor".


"¿Qué sabes tu del amor?" Preguntó Arturo de una manera tan incisiva que Galahad se ruborizó todavía más intensamente. "Si estás tan ansioso de luchar por una dama, te presentaré a tres para que escojas".
El rey mandó llamar inmediatamente a Margaret, una vieja lavandera de cabello cano y con verrugas en la nariz. "¿Le servirás a ella por amor, gentil caballero?, -le preguntó Arturo. La confusión de Galahad fue enorme. "No comprendo mi señor" murmuró.
Arturo lo miró fijamente he hizo salir a la mujer. "Traigan a otra", ordenó. Esta vez trajeron a una niña recién nacida. "Si Margaret te pareció demasiado vieja y fea, entonces ¿Qué piensas de esta dama? Es de noble cuna y no puedes negar su hermosura". Aunque no había duda de que la niña era muy hermosa, la confusión de Galahad, iba en aumento. Sacudió la cabeza.



"Este amor del que hablas es un amor difícil de complacer" dijo Arturo. Mandó llamar a una tercera dama, y esta vez entró Arabela, una preciosa niña de doce años. Galahad la miró y trato de reprimir la ira. "Mi señor, es apenas una jovencita y mi media hermana", dijo.
"Pediste una dama a la cual servir" dijo Arturo, "y he sido lo bastante generoso como para presentarte a tres. Ahora debes decidir".
Galahad, estaba aturdido. "¿Por qué te burlas de mí, de ese modo?", preguntó.
Arturo hizo un gesto con la mano, y en pocos minutos, salió todo el mundo del gran salón y ellos dos quedaron solos. "No me burlo de ti", le dijo. "Trato de mostrarte algo que aprendí de mi maestro Merlín".
Galahad alzó los ojos y vio que el ceño de Arturo se había suavizado. "Mis caballeros dicen servir a sus damas por amor", prosiguió el rey, "y, a pesar de sus votos de amar castamente, la mayoría de las veces sienten pasión por aquellas a quienes sirven, ¿no es verdad?, Galahad asintió. "Y cuanto más grande es su pasión por las damas, mayor es su celo de servirles, ¿verdad?, preguntó Arturo. El joven caballero asintió de nuevo. "Merlín me enseñó otra forma de amar", dijo Arturo. "Piensa en la anciana, en la niña recién nacida y en la jovencita que es tu hermana. Todas ellas son manifestaciones de lo femenino, y en la medida en que esas formas cambian, lo que llamas amor, cambia con ellas. Cuando dices que estás enamorado, lo que realmente estás diciendo es que has satisfecho una imagen que llevas dentro.
"Así es como comienza el apego, con la inclinación por una imagen. Podrías afirmar que amas a una mujer, pero si ella llegara a traicionarte con otro hombre, tu amor se trocaría en odio. ¿Por qué? Porque tu imagen interior ha sido mancillada y, puesto que ésa era la imagen que amabas, el hecho de que haya sido traicionada, te provoca ira".
"¿Qué puedo hacer al respecto?", preguntó Galahad. "Mira más allá de tus emociones, las cuales cambiarán constantemente y pregúntate que hay detrás de la imagen. Las imágenes son fantasías que existen para protegernos de algo que no deseamos enfrentar. En este caso se trata del vacío. A falta de amor por ti mismo, creas una imagen para tapar el vacío. De allí, el intenso dolor que causa un rechazo o una traición en el amor, porque deja expuesta la herida abierta de tu propia necesidad".
"El amor, es considerado como algo muy hermoso y elevado", se lamentó
Galahad, "no obstante, tú lo haces sonar como algo horrible".
Arturo sonrió. "Lo que suele considerarse amor, puede tener consecuencias terribles, pero ese no es el final de la historia. El amor tiene un secreto. Merlín me lo contó hace muchos años, como yo te lo confío ahora: Cuando puedas amar a una anciana, a una niña y a una jovencita de la misma manera, serás libre para amar más allá de la forma. Entonces se desatará dentro de ti la esencia del amor, que es una fuerza universal. Y dejarás de sentir apego -el llamado silencioso, al cual obedece el amor".
Deepak Chopra

Papa Francisco y la Pascua de la Resurrección



EL PAPA, EN LA PASCUA:  “EL ANUNCIO DEL ÁNGEL A LAS MUJERES ES LA BUENA NOTICIA POR EXCELENCIA”
 
Ante más de ciento cincuenta mil personas, el Papa Francisco felicitó la Pascua al filo de un mediodía alegre y soleado afirmando que «el anuncio del ángel a las mujeres resuena en la Iglesia esparcida por todo el mundo. Es la culminación del Evangelio, es la Buena Noticia por excelencia». Todo tenía sabor a fiesta, en un marco de belleza realzada por más de cuarenta mil flores regaladas e instaladas por católicos holandeses.
Como había hecho en la misa de la noche del sábado, el Santo Padreleyó de nuevo las palabras del ángel a María de Magdala y la otra María, que habían ido al sepulcro: «Vosotras no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí. Ha resucitado... Venid a ver el sitio donde lo pusieron».
Terminada la misa del Domingo de Resurrección, la fiesta más importante del año, el Papa dirigió su mensaje de Pascua desde el balcón de la basílica de San Pedro. La Resurrección, dijo, es «la Buena Noticia por excelencia» porque «si Cristo no hubiese resucitado, el cristianismo perdería su valor».
Ese hecho histórico, que era el elemento central del testimonio de los Apóstoles y los primeros cristianos, da sentido y valor universal a los sufrimientos del Viernes Santo pues «Jesús, el Amor encarnado, murió en la cruz por nuestros pecados, pero Dios Padre lo resucitó y lo ha constituido Señor de la vida y de la muerte».
La Resurrección lo cambia todo, y el anuncio de esa «Buena Noticia» por parte de los cristianos de hoy no debe ser «sólo una palabra, sino un testimonio de amor gratuito y fiel: es un salir de sí mismo para ir al encuentro del otro, estar al lado de los heridos por la vida, compartir con quien carece de lo necesario, permanecer junto al enfermo, al anciano, al excluido...».
En una conmovedora plegaria, el Papa suplicó a Dios: «Ayúdanos a derrotar el flagelo del hambre, agravada por los conflictos y los inmensos derroches de los que a menudo somos cómplices».
Igualmente pidió: «Haznos disponibles para proteger a los indefensos, especialmente a los niños, a las mujeres, y a los ancianos, a veces sometidos a la explotación y al abandono».
Rezó también para que «podamos curar a los hermanos afectados por la epidemia de Ébola en Guinea Conakry, Sierra Leona y Liberia, y a aquellos que padecen tantas otras enfermedades, que también se difunden a causa de la incuria y de la extrema pobreza».
Imploró consuelo para «todos los que hoy no pueden celebrar la Pascua con sus seres queridos» y también, específicamente, para «tantas personas, sacerdotes y laicos, secuestradas en diferentes partes del mundo».
Su petición incluyó el cese de «todas las guerras, toda hostilidad pequeña o grande, antigua o reciente», mencionando específicamente Siria, Irak, la República Centroafricana, Nigeria, y Sudán del Sur.
Pidió también por Venezuela «para que los ánimos se encaminen hacia la reconciliación y la concordia fraterna», y por Ucrania, «para que todas las partes implicadas, apoyadas por la Comunidad internacional, lleven a cabo todo esfuerzo para impedir la violencia y construir, con un espíritu de unidad y diálogo, el futuro del País».
Y concluyó con una recapitulación: «Te rogamos, Señor, por todos los pueblos de la Tierra: Tú, que has vencido a la muerte, concédenos tu vida, danos tu paz».
Al termino del mensaje, impartió la bendición «Urbi et Orbi», «a la Ciudad y al Mundo»