lunes, 11 de noviembre de 2013

Adhesivos quirúrgicos



 Biennn!! Todo lo que venga que haga que a los enfermos les mejore su calidad de vida bienvenido sea y éste parece ser un producto muy bueno para evitar el dolor de la sutura y las posibles infecciones.




LOS ADHESIVOS QUIRÚRGICOS, UN EJEMPLO DEL POTENCIAL INVESTIGADOR EN ESPAÑA

Guzmán Robador/Efe.  Alicante.
No dejan cicatriz y suponen un ahorro económico al no requerir de anestesia ni de visita postquirúrgica. Los adhesivos de uso médico, una técnica complementaria o alternativa a las suturas tradicionales en heridas e incisiones, es un ejemplo del potencial investigador en España.
El Laboratorio de Adhesión y Adhesivos de la Universidad de Alicante (UA), dirigido por el doctor y catedrático de Química Inorgánica José Miguel Martín, constituye el único grupo de investigación en el mundo capaz de diseñar adhesivos basados en el cianoacrilato para uso facultativo con aplicaciones de carácter multidisciplinar.
Martín ha realizado y defendido una tesis doctoral en Medicina en la Universidad Católica de Valencia 'San Vicente Mártir', en la que resume su trabajo en este tipo de adhesivos en la última década.
Su tesis, que ha obtenido la calificación de sobresaliente cum laude, es el "primer estudio" llevado a cabo en España sobre adhesivos de cianoacrilato para uso quirúrgico, según el investigador.
Estos adhesivos, muy similares a los conocidos Superglue y Loctite, poseen "una ventaja extraordinaria: mantienen unidos los bordes de la herida o incisión y dejan que el proceso de cicatrización se produzca de forma natural", ha destacado Martín en una entrevista a Efe.
Se trata de un producto líquido que, aplicado sobre una superficie húmeda, pasa a estado sólido de manera muy rápida (10 segundos), no deja cicatriz y logra cerrar las heridas en un menor tiempo, lo que evita el riesgo de contaminación microbiana.
Además, esta técnica no requiere de anestesia, ni precisa de visita postquirúrgica, lo que comporta un ahorro económico, porque el adhesivo se desprende cuando los tejidos empiezan a unirse.
Este tipo de adhesivos es un complemento a la sutura, aunque supone también una alternativa cuando ésta no puede realizarse, como ocurre en las biopsias a pacientes con cáncer de hígado, en las que es necesario tras la intervención cerrar la incisión que ha sido practicada para extraer parte de esos órganos y evitar posibles infecciones, ha expuesto el investigador.
Igualmente, su aplicación tiene muchas posibilidades en la fijación de prótesis dentales, en ciertos tejidos blandos o muy delgados, y en las cirugías maxilofacial, cardíaca y plástica.
"En el campo de la estética, su uso está implantado y aceptado, fundamentalmente, en Oriente Medio y en toda Latinoamérica", ha señalado.
Sin embargo, ha precisado, en los cortes de quince centímetros en el brazo como consecuencia de un accidente de tráfico es preferible aplicar la sutura.
El grupo liderado por Martín ha realizado ensayos sobre el empleo de estos adhesivos en conejos y, entre otros trabajos, ha evaluado dicha técnica como alternativa a las suturas en la cirugía ocular.
También desarrolló el primer proyecto de estudio realizado en España para el uso médico y veterinario de este producto, en colaboración con la empresa del sector biomédico Adhbio.
Perteneciente a una generación que cuando terminó sus estudios superiores (1978) se quedó en la Universidad consciente de que la investigación es "el motor económico y de futuro del país", Martín lleva más de veinte años enfrascado en el mundo de los adhesivos para su aplicación en otros ámbitos distintos a la medicina.
El grupo de investigación que dirige lo creó en 1990 y ha participado en multitud de proyectos, como en el diseño de una parte del encolado del Airbus 380 y en otros vinculados al sector automovilístico (composite para vehículos de Fórmula-1), del embalaje (plásticos biodegradables) o de la impresión (fijar tinturas en bolsas).
En la vertiente médica, además de los adhesivos quirúrgicos, ideó una prótesis de silicona para corregir las orejas de soplillo.
"Nuestro grupo es una potencia mundial en el campo de la adhesión. Sintetizamos el producto, lo adaptamos a las aplicación que nos interesa y luego lo transferimos a las empresas", ha explicado Martín.
El 95 por ciento de la financiación de sus proyectos de investigación procede de las empresas, la mitad de ellas extranjeras.

La iglesia en manos de Francisco



Muy buena frase para tener en cuenta, sobre todo para los que piensan que este papa va parejo a la Teología de la Liberación, cuando en realidad lo que quiere hacer es que se vuelva a lo que Cristo proclamó.




"Si algo hizo crecer al cristianismo dentro del mundo romano fue, precisamente, su carácter inclusivo y universal. Allí cabían todos: hombres, mujeres, esclavos, libertos, niños, ancianos, blancos y negros. Católico quiere decir universal."

 

LA IGLESIA EN MANOS DE FRANCISCO

El papa Francisco va a revolucionar el catolicismo. Ya está en eso. La encuesta ordenada desde el Vaticano para averiguar qué es lo que creen los seglares sobre algunos temas sociales –el matrimonio gay y la adopción, los anticonceptivos, el divorcio y la comunión, las uniones de hecho, y así hasta 39 cuestiones– es una jugada maestra para desarmar al ala conservadora de la jerarquía eclesiástica.
Durante siglos, Roma se ha servido de las autoridades y de la palabra de los papas y dignidades de la Iglesia para dictar e imponer las normas morales. La institución sospechaba de la capacidad de los simples creyentes para establecer juicios de orden ético, al extremo de prohibir durante siglos la lectura de la Biblia sin autorización del cura o el obispo. Ahora, Francisco va a preguntar su opinión a los católicos de a pie, probablemente para fortalecer sus propias opiniones, y acaso para demostrar que la Iglesia son todos, fundidos en lo que los católicos llaman el "cuerpo místico de Cristo". Jesús es la cabeza. El resto son todos los cristianos bautizados.
Jorge Mario Bergoglio, un monarca electo dotado con enormes poderes, podía haberse aprovechado de la condición de infalibilidad que atribuyen a los papas desde el Concilio Vaticano I, de 1870, pero no ha querido hablar ex cathedra, proclamar nuevos dogmas e imponer su voluntad. Su estilo no es ése. Por sus declaraciones ("Quién soy yo para juzgar…"), y por su rechazo al boato y a los lujos, demuestra una humildad natural que ha cautivado a creyentes y no creyentes. Es un papa rompedor, pero, al mismo tiempo, parece ser un constructor de consensos.
Su carácter revolucionario no quiere decir, por supuesto, que sea uno de esos religiosos conquistados por la visión marxista de la Teología de la Liberación o por la deriva chavista de este disparate ideológico. Es demasiado listo para caer en ese burdo error. Probablemente su larga experiencia dentro del populismo peronista lo ha vacunado contra esta fatal manera de afrontar las tareas de gobierno y de entender las relaciones entre el Estado y la sociedad.
Fue todo un síntoma que se atreviera a recibir en privado al líder opositor venezolano Henrique Capriles, encuentro que casi todos los gobernantes latinoamericanos han declinado cobardemente, y que en un acto anterior hiciera colocar estratégica y públicamente a Berta Soler, una cubana dama de blanco, de la oposición democrática, para darle su bendición, mensaje que no debería pasar inadvertido al sector pusilánime de la jerarquía religiosa cubana.
¿A dónde va a llegar la revolución de Bergoglio en el Vaticano? Probablemente, muy lejos. Estos procesos de cambio se sabe cuándo y cómo comienzan, pero no cuándo y cómo terminan. La Iglesia católica tiene que discutir muchos temas pendientes. Uno de ellos es el papel de la mujer dentro de la institución.
La Iglesia hereda la vieja tradición misógina del Medio Oriente, donde la mujer vivía segregada y en un segundo plano, pero no hay nada en el cristianismo que realmente impida que puedan ser ordenadas sacerdotes, ascender a obispos, cardenales y, si se tercia, a papisas. ¿Por qué no? Si algo hizo crecer al cristianismo dentro del mundo romano fue, precisamente, su carácter inclusivo y universal. Allí cabían todos: hombres, mujeres, esclavos, libertos, niños, ancianos, blancos y negros. Católico quiere decir universal.
Otro tema que sacude a la Iglesia es el del celibato. ¿Por qué a un Dios misericordioso que quiere a su grey le va a complacer que los sacerdotes se priven de amar carnal y humanamente? ¿No se casaron los curas durante el primer milenio de la Iglesia? ¿Acaso "crecer y multiplicarse" no es la conducta normal de la especie? ¿No entenderían mucho mejor los problemas de las parejas y de las familias quienes tienen esa experiencia? ¿No habría menos casos de pederastia entre los religiosos si tuvieran acceso legítimo a personas del sexo opuesto?
Hace siglos, otros cristianos, con Lutero, un fraile agustino, a la cabeza, emprendieron una profunda reforma religiosa. Estas son buenas preguntas para un próximo cuestionario. Pero la indagación clave acaso sea ésta: ¿le ha llegado la hora al catolicismo?