sábado, 5 de abril de 2014

Las Navas de Tolosa






Por mi parte no hay nada más que añadir….



LAS NAVAS DE TOLOSA
 Arturo Pérez-Reverte.

 La carga de los tres reyes.

Los americanos tienen El Álamo, Gettysburg,
Los franceses Alesia.
Los judíos, Masada.
Los griegos, el Paso de las Termopilas.
Los alemanes, los bosques de Teutoburgo.
Los ingleses, Trafalgar.
Los portugueses, Aljubarrota
Los rusos, Stalingrado.
Hasta los zulúes tienen algo... Insaldwana

Y los españoles, debido a los traidores por un lado y los cobardes por otro, no tenemos...

Las Navas de Tolosa, por insidiosa
La Batalla del Ebro, por fascista
Lepanto, por intolerante
Tenochtitlán, por genocida
Bailén, por retrógrado
Amberes, Breda, Northlinghen, por no herir sensibilidades
Villaviciosa, por no plural
¿Sigo?

Y un montón de ineptos, embusteros, interesados, desgraciados, chusma, incultos, maricomplejines,... traidores y cobardes (insisto) que han dirigido, dirigen y dirigirán las mentes... de los que se dejen, de esta gran nación que es España.

Cuando paso cerca de Despeñaperros (sitio donde se despeñaron miles de perros invasores e impositores de sus ideas (políticas, religiosas, filosóficas, ... ..), siempre salgo despotricando que no haya nada allí para conmemorar algo tan importante, tan épico, tan cristiano.

He estado en Normandía, y estuvimos cuatro días viendo museos, cementerios, edificios históricos de la batalla de Normandía, en Estados Unidos de cualquier escaramuza sin importancia hacen un centro histórico con museo incluido, y aquí tenemos el 800 aniversario de lo que considero la batalla más importante de la historia de Europa (osea del mundo) y no hacemos nada.

La carga de los tres reyes.
Por Arturo Pérez Reverte

....Ya ni siquiera se estudia en los colegios, creo. Moros y cristianos degollándose, nada menos. Carnicería sangrienta. Ese medioevo fascista, etcétera. Pero es posible que, gracias a aquello,... mi hija no lleve hoy velo cuando sale a la calle.

Ocurrió hace casi ocho siglos justos, cuando tres reyes españoles dieron, hombro con hombro, una carga de caballería que cambió la historia de Europa. El próximo 16 de julio se cumple el 798 aniversario de aquel lunes del año 1212 en que el ejército almohade del Miramamolín Al Nasir, un ultra radical islámico que había jurado plantar la media luna en Roma, fue destrozado por los cristianos cerca de Despeñaperros.

Tras proclamar la yihad -seguro que el término les suena- contra los infieles, Al Nasir había cruzado con su ejército el estrecho de Gibraltar, resuelto a reconquistar para el Islam la España cristiana e invadir una Europa -también esto les suena, imagino debilitada e indecisa.

Los paró un rey castellano, Alfonso VIII. Consciente de que en España al enemigo pocas veces lo tienes enfrente, hizo que el papa de Roma proclamase aquello cruzada contra los sarracenos, para evitar que, mientras guerreaba contra el moro, los reyes de Navarra y de León, adversarios suyos, le jugaran la del chino, atacándolo por la espalda.

Resumiendo mucho la cosa, diremos que Alfonso de Castilla consiguió reunir en el campo de batalla a unos 27.000 hombres, entre los que se contaban algunos voluntarios extranjeros, sobre todo franceses, y los duros monjes soldados de las órdenes militares españolas. Núcleo principal eran las milicias concejiles castellanas -tropas populares, para entendernos- y 8.500 catalanes y aragoneses traídos por el rey Pedro II de Aragón; que, como gentil caballero que era, acudió a socorrer a su vecino y colega. A última hora, a regañadientes y por no quedar mal, Sancho VII de Navarra se presentó con una reducida peña de doscientos jinetes -Alfonso IX de León se quedó en casa-.

Por su parte, Al Nasir alineó casi 60.000 guerreros entre soldados norteafricanos, tropas andalusíes y un nutrido contingente de voluntarios fanáticos de poco valor militar y escasa disciplina: chusma a la que el rey moro, resuelto a facilitar su viaje al anhelado paraíso de las huríes, colocó en primera fila para que se comiera el primer marrón, haciendo allí de carne de lanza.

La escabechina, muy propia de aquel tiempo feroz, hizo época. En el cerro de los Olivares, cerca de Santa Elena, los cristianos dieron el asalto ladera arriba bajo una lluvia de flechas de los temibles arcos almohades, intentando alcanzar el palenque fortificado donde Al Nasir, que sentado sobre un escudo leía el Corán, o hacía el paripé de leerlo -imagino que tendría otras cosas en la cabeza-, había plantado su famosa tienda roja. La vanguardia cristiana, mandada por el vasco Diego López de Haro, con jinetes e infantes castellanos, aragoneses y navarros, deshizo la primera línea enemiga y quedó frenada en sangriento combate con la segunda.

Milicias como la de Madrid fueron casi aniquiladas tras luchar igual que leones de la Metro Goldwyn Mayer. Atacó entonces la segunda oleada, con los veteranos caballeros de las órdenes militares como núcleo duro, sin lograr romper tampoco la resistencia moruna. La situación empezaba a ser crítica para los nuestros -porque sintiéndolo mucho, señor presidente, allí los cristianos eran los nuestros-; que, imposibilitados de maniobrar, ya no peleaban por la victoria, sino por la vida.

Junto a López de Haro, a quien sólo quedaban cuarenta jinetes de sus quinientos, los caballeros templarios, calatravos y santiaguistas, revueltos con amigos y enemigos, se batían como gato panza arriba. Fue entonces cuando Alfonso VIII, visto el panorama, desenvainó la espada, hizo ondear su pendón, se puso al frente de la línea de reserva, tragó saliva y volviéndose al arzobispo Jiménez de Rada gritó: «Aquí, señor obispo, morimos todos». Luego, picando espuelas, cabalgó hacia el enemigo. Los reyes de Aragón y de Navarra, viendo a su colega, hicieron lo mismo. Con vergüenza torera y un par de huevos, ondearon sus pendones y fueron a la carga espada en mano.

El resto es Historia: tres reyes españoles cabalgando juntos por las lomas de Las Navas, con la exhausta infantería gritando de entusiasmo mientras abría sus filas para dejarles paso. Y el combate final en torno al palenque, con la huida de Al Nasir, el degüello y la victoria.

¿Imaginan la película?... ¿Imaginan ese material en manos de ingleses, o norteamericanos?.. Supongo que sí. Pero tengan la certeza de que, en este país imbécil, acomplejado de sí mismo, gobernado por políticos aún más imbéciles carentes de toda identidad... no la rodará ninguna televisión, ni la subvencionará jamás ningún ministerio de Educación, ni de Cultura, porque aquí no habría despelote ni mariconeo, sino gente real que por amar a su tierra luchaban a morir.

¡Ojo!  ¡Importante!

Tardamos 8 SIGLOS, o sea, ¡¡800 AÑOS!! en echarles de la península, nuestra tierra! Fue por nuestra desunión, porque España la formaban distintos reinos y no uno solo. Combatíamos entre nosotros  -como ahora con las 17 autonomías innecesarias- y no tuvimos un solo Rey, una sola nación, un único mando militar para expulsarles, de eso se aprovecharon durante ¡8 siglos! y ellos, los de la media luna sí que lo recuerdan, por eso se aprovechan, de nuestra actual desunión, para una segunda invasión silenciosa... bajo la permisividad de políticos de bajo perfil, acomplejados, miedosos de llamar las cosas por su nombre..., nada que ver con aquellos valerosos guerreros cristianos que combatieron y derramaron su sangre ¡para.... nada!

Ellos recuerdan nuestra desunión, la misma que tenemos ahora y que muchos políticos fomentan. Y ellos lo saben... y de paso, se frotan las manos, se ríen y se aprovechan para su segunda invasión...

Nosotros hemos olvidado la historia, pero ellos no.... mal asunto.

Durante mucho tiempo fui todo lo que pude... ahora soy todo lo que quiero.



jueves, 3 de abril de 2014

Ineptocracia



Tengamos muy en cuenta esta palabra y, principalmente, su significado, con el fin de evitar caer en lo que ya pasa en otros países del mundo, en donde ya han comenzado por poner pulseras o distintivos a los ciudadanos para identificarles a la hora de recibir alimentos o cualquier otra cosa que puedan necesitar.
Por Dios!!!!! Dejemos ya de actuar como borregos y hagamos que los INEPTÓCRATAS desaparezcan.



Ver image002.jpg en presentación

 

A system of government where the least capable are elected by the least capable of producing, and where the members of society least likely to sustain themselves or succeed, are rewarded with goods and services paid for by the confiscated wealth of a diminishing number of producers.


SE PUEDE APLICAR A .......................... PAÍS ?

INEPTOCRACIA
Esta palabra aún no se encuentra en el diccionario de Oxford, y por lo tanto ha tenido que ser "Googleada". Es una nueva palabra, acuñada recientemente, que puede ser encontrada en las camisetas que se venden en eBay..
Me inclino por esta palabra y creo que se convertirá en una reconocida parte del vocabulario inglés y también español.
Ineptocracia
Sistema de gobierno en el que los menos capaces para dirigir, son elegidos por los menos capaces para producir y donde los miembros de la sociedad menos propensos a sostenerse a sí mismos o a tener éxito en la vida, son recompensados con bienes y servicios pagados con los bienes confiscados a un reducido número de productores.


miércoles, 2 de abril de 2014

Cinco mitos populares sobre el adelgazamiento



Hay que tomar este tema con mucho humor porque si no nos volveríamos locos.
Como ya he dicho en otra ocasión, al final, a los que nos pasamos de peso, algún día nos pedirán perdón por tanto marear la perdiz.
 


CINCO MITOS POPULARES SOBRE EL ADELGAZAMIENTO

 

El que fuera el médico de Steve Jobs desmitifica varias de estas creencias

Para David B. Agus, premio de la Sociedad Americana del Cáncer, médido de personalidades como Steve Jobs, y autor de «Hábitos prodigiosos para vivir más y mejor». un peso sano se corresponde con un cuerpo sano. «Cuando al cuerpo se le endilgan demasiados kilos (o demasiado pocos), es incapaz de funcionar de una manera óptima. Además tener sobrepeso aumenta el riesgo de padecer prácticamente todas las enfermedades y afecciones crónicas, desde las más evidentes, como cardiopatías, artritis y diabetes, hasta demencia y cáncer. Por eso es importante mantenerse en un peso saludable. Lo que ocurre es que mucha gente anda desencaminada en algunos puntos que es necesario aclarar», asegura este experto.
Estos serían, según Agus, los cinco grandes mitos o creencias erróneas sobre el adelgazamiento:
1. Caminando se pierde peso, o lo que es lo mismo, paso a paso se hace camino al andar. La verdad: perder peso requiere esfuerzo. Se necesita más que un paseo con brío al día para adelgazar.
2. Sólo los objetivos realistas le ayudarán a adelgazar. La verdad: Es posible fijarse un objetivo ilógico y aun así ir perdiendo peso.
3. Si se fija un objetivo demasiado ambicioso para adelgazar, no lo conseguirá. La verdad: se puede ser tan ambicioso como se quiera pese a las frustaciones, le ayudará a seguir adelante.
4. Si no está mentalmente preparado para cambiar de dieta, no lo logrará. La verdad: en este caso, un poco de motivación puede ayudarle a llegar muy lejos. Si está mentalmente dispuesto a introducir unos cuantos cambios en la dieta, lo conseguirá.
5. El peso que se pierde rápido se recupera rápido, por el llamado efecto rebote. La verdad: no siempre funciona avanzar de manera lenta y constante. Algunas personas logran adelgazar rápidamente y de manera duradera