domingo, 3 de febrero de 2013

Quinientos años manipulando los hilos del poder




¿No os recuerda esta frase a lo que estamos viviendo en la actualidad con nuestra "casta política" que ya no somos capaces de "sentir" quien es o no honrado y decente?






QUINIENTOS AÑOS MANIPULANDO
LOS HILOS DEL PODER


Es la obra de la literatura italiana más difundida en el mundo, de la que más ediciones se han publicado, la que ha sido traducida a más lenguas. Hablamos de 'De Principatibus' como reza su título original en latín clásico, más conocido en español como 'El Príncipe', el famoso tratado de doctrina política escrito por Nicolás Maquiavelo en 1513 y que ahora, y aunque no los aparente, cumple 500 años.
Para Maquiavelo, el príncipe debe de parecer magnánimo, virtuosos, honesto, religioso, ético... Pero sólo parecerlo.
El libro, que expone los métodos para mantener y conservar el poder, revolucionó el pensamiento político en Europa hasta el punto de dar pie a a un nombre (maquivaelismo) y a un adjetivo (maquiavélico) de uso común. Aunque vaya por delante que la fama secular de cínico que acompaña a Maquiavelo es falsa: fue un honrado ciudadano y a los poderosos les aconsejaba "huir de los aduladores".

Se sabe que Maquivelo, nacido en Florencia en 1469 y considerado junto con Leonardo Da Vinci el prototipo de hombre renacentista, escribió 'El Príncipe' en la segunda mitad de 1513, cuando tenía 44 años, pero poco más. De hecho el manuscrito original de la obra, redactado en latín vulgar, es un misterio: nunca se ha dado con él. Y a pesar de que se hicieron cientos de copias manuscritas del mismo (la primera edición impresa no se realizó hasta 1532,cuando Maquiavelo llevaba cinco años muerto) sólo 19 de esos códices han llegado hasta nuestros días.
Maquiavelo, que ejerció como diplomático y funcionario público, comenzó a escribir 'El Príncipe' mientras se encontraba exiliado en Sant'Andrea en Percussina, en la localidad florentina de San Casciano Val de Pesa, en la que se confinó tras el regreso en 1512 a Florencia de los Medici. Se retiró allí tras ser encarcelado y condenado a pagar una fuerte suma de dinero por haber participado en la conjura contra los Medici liderada por Pier Paolo Boscoli.
La primera mención a 'El Príncipe' se encuentra en una carta escrita por Maquiavelo desde Sant'Andrea en Percussina a su amigo Francesco Vettori, embajador de la República de Florencia ante la corte pontificia del Papa León X, en la que le cuenta detalles sobre su vida en el exilio. Maquiavelo, en una carta fechada el 10 de diciembre de 1513, le comenta lo dura que es la vida en el campo, le habla de sus de sus estudios y le revela que ha escrito "un opúsculo" titulado 'De Principatibus'.



"Avanzada la tarde, vuelvo a casa y entro en mi despacho. Y en el umbral me despojo de mis vestidos cotidianos, llenos de fango y lodo, y me visto con ropas nobles y curiales. Entonces, dignamente ataviado, entro en las cortes de los hombres antiguos, donde, amablemente recibido por ellos, me deleito con ese alimento que es sólo para mí, y para el que yo nací. Y no me avergüenzo de hablar con ellos, y de preguntarles por las razones de sus acciones. Y ellos, por su humanidad, me responden. Y durante cuatro horas no siento ningún aburrimiento, me olvido de toda ambición, no temo la pobreza, no me da miedo la muerte: me transfiero enteramente donde están ellos. Y como Dante dice que no hay saber si no se guarda lo que se ha comprendido, yo he anotado lo que he sacado con su conversación, y he compuesto un opúsculo, 'De Principatibus', en el que profundizo cuanto puedo en las dificultades de esta materia; razonando sobre qué es un principado, de cuántos tipos hay, cómo se adquieren, cómo se mantienen, por qué se pierden", dice Maquiavelo en la que está considerada como una de las cartas más importantes de la literatura italiana.
En la misiva Maquiavelo también le cuenta a su amigo Francesco Bettori su deseo de dedicar 'El Príncipe' a Julio de Medici. Pero tras la muerte de este en 1516, finalmente optó por dedicársela a Lorenzo de Medici. En cualquier caso la intención de Maquiavelo era clara: esperaba que el libro le permitiera hacer las paces con los Medici y que éstos le permitieran volver a ejercer el cargo de Secretario de la República de Florencia. El truco no funcionó. Y eso que 'El Príncipe' consta de 26 capítulos, el último de los cuales consiste en un llamamiento de Maquiavelo a los Medici para que acepten las tesis que expresa en el texto.
En el imaginario colectivo 'El príncipe' encarna el ansia de conquistar el poder a cualquier precio, convirtiéndose en el manual por antonomasia del tirano.
Por lo demás, contar que 'El Príncipe' siempre ha estado incluido en el índice de libros prohibidos de la Inquisición. Su principal 'pecado': desmontaba las teorías cristianas de San Agustín y Santo Tomás de Aquino que unían política y ética. Para Maquiavelo, el príncipe debe de parecer magnánimo, virtuosos, honesto, religioso, ético... Pero sólo parecerlo. En realidad, afirma, los deberes y obligaciones de un príncipe le impiden poseer ninguna de esas características.

Eso ha hecho que, en el imaginario colectivo, 'El Príncipe' de Maquiavelo encarne el ansia de conquistar el poder a cualquier precio, convirtiéndose en el manual por antonomasia del tirano. De hecho, la leyenda cuenta que era el único libro siempre presente sobre la mesa del despacho de Stalin.



 Portada de una edición de 1550 de 'El príncipe'


En Italia ya han comenzado las celebraciones del 500 aniversario de 'El Príncipe'. Se editan ediciones comentadas del libro, manuales de análisis, algunas cadenas de radio y periódicos ya están caldeando el ambiente con artículos y programas especiales... Los pasados 24 y 25 de Enero, por ejemplo, tuvo lugar en Roma un convenio que reunió a los principales historiadores, académicos y expertos mundiales en Maquiavelo y su 'Príncipe'. Y en abril se inaugurará una exposición en el Vittoriano de Roma dedicada a festejar los 500 años del libro, y que incluirá cientos de ediciones históricas y modernas de ese texto, importantes obras de arte relacionadas con él, juegos de rol, videojuegos y tebeos.

Los "affaires" que decidieron el rumbo de España






'El sexo y los políticos'

LOS 'AFFAIRES' QUE DECIDIERON EL RUMBO DE ESPAÑA

Ana Mª Nimo

Fernando Bruquetas de Castro se cuela en el 'backstage' de la Historia de España. Allí, lejos de los focos y bajo el cobijo de las sombras se han sellado toda suerte de pactos con besos y caricias. El sexo ha sido durante siglos la moneda de cambio con las que se han formalizado muchas alianzas estratégicas en las altas esferas como lo refleja el historiador en su libro 'El sexo y los políticos'.
Su explícito y escueto título puede inducir a varios errores. El primero de ellos sería pensar que se trata de una morbosa gacetilla en un tono cercano al de un 'Sálvame' cualquiera y el segundo asumir que su contenido se limita a relatar los comportamientos sexuales de una casta en horas bajas. En realidad, la obra de Bruquetas, es un tratado histórico en el que las relaciones personales sirven de pretexto para explicar el desarrollo de determinados acontecimientos históricos desde una perspectiva más cercana a la que ofrecen los libros de texto.


 

La debilidad

"En la actualidad, el Rey puede hacer de su capa un sayo, pero la vida personal de sus predecesores condicionaba la vida política del país. Esto se ve muy claro con Isabel II, cuyos amantes en seguida se ponían de moda y cobraban relevancia política", explica el historiador. La reina contrajo matrimonio con Fernando de Asís en 1846, pero tal como recoge Bruquetas en su libro éste sentía poco o ningún interés por las mujeres. Isabel II, lejos de renunciar a satisfacer sus apetencias sexuales, fue coleccionado amantes por los que se dejaba asesorar y a los que encumbraba. Entre ellos destacan figuras como el general Serrano, que acabaría convirtiéndose en regidor del reino, y el marqués de Bedmar, que animó a la reina a deshacerse de Narváez, que entonces llevaba las riendas de la nación.



 
Su hijo Alfonso XII -después de que su verdadero amor falleciera- y su nieto Alfonso XIII también se entregaron con ansía a la pasión fortuita. Parecería que en el caso de la monarquía se cumpliera aquello de 'de aquellos polvos, estos lodos'. "El comportamiento lascivo está en los genes. Como todos saben, en las monarquías hay mucha endogamia y es lógico que un monarca se parezca a otro anterior", explica el historiador.



 
 El discreto Emilio Castelar

La perspectiva del tiempo transforman sucesos verdaderamente escandalosos se vuelvan cándidos e inocentes; pero otros se amplifican con el transcurrir de los años o resultan igual de obscenos y escabrosos que cuando sucedieron en su momento.
Otro personaje clave en la historia de España, Emilio Castelar, presidente de la I República, que fue más discreto que los anteriores con sus corredurías, tanto entre los periodistas de la época se le conocía como la 'doña Inés del Tenorio'. Nunca se conoció la identidad de sus amantes -hombres, presuntamente-, pero se ausentaba a menudo de sus obligaciones en el Congreso o en el Senado para entregarse al placer.

Bruquetas nadó durante dos años en un mar de información para poder elaborar con exactitud y fidelidad estos peculiares perfiles históricos. "Consulté la prensa de la época, recortes, libros... y cuando ya lo había leído todo indagué en Internet en busca de cualquier historia nueva".


'Paca, la culona'

El resultado de semejante investigación es un libro de historia escrito en un lenguaje accesible y plagado de anécdotas como la que se refiere a la afición de la familia de Franco por el lacón. Resulta que su esposa no compartía sus gustos y entendiendo el Caudillo que el de Carmen Polo era un paladar más fino que el suyo, acabó por desentender del lacón y de su propia familia cuyo origen humilde no encajaba con su noble destino.
Precisamente, una de las cosas que más sorprendió al catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria se refiere al Caudillo. "Me sorprendió mucho descubrir que alguien como Queipo de Llano -teniente general clave en el Guerra Civil- pudiera referirse a Franco como 'Paca, la culona'".

Si en la mayoría de las historias recopiladas por Buquetas se resalta cómo los mandatarios acaban sucumbiendo a sus pasiones, el apartado dedicado al dictador se define por la ausencia de las mismas. Al parecer, Franco no sentía demasiado interés por el sexo. "Un hombre que dormía con la mano de Santa Teresa a su lado, ni tenía ni podía tener pasión. Era un hombre frío y distante que se sentía un poco mesiánico".

 
 Nada que ver con los encargados de reestablecer el estado democrático a su muerte. "A partir de la Transición, 'el cuerno' estuvo mejor visto. En el apartado dedicado a los políticos de la Transición hay una especial mención a Felipe González y Alfonso Guerra, 'el gitano' y 'el canijo'. Bruquetas cuenta que en aquellos primeros años de la democracia se instauró en el parlamento "un todo vale" como respuesta a la represión vivida.
"Alfonso Guerra tenía mujer y conocidas amantes, pero esto nunca se utilizó en su contra porque contaba con la complicidad de los periodistas", mantiene el autor. "Los cuernos institucionales comenzaron a entenderse e incluso a verse bien en ciertos sectores del poder".



Aunque concentrada en las últimas páginas del libro, también hay lugar para la historia reciente. Bruquetas se refiere al programa 'Salvados' de La Sexta, en el que Peces-Barba aseguraba que el Rey Juan Carlos le pidió que intercediera ante su hijo para que abandonase a Eva Sannum. "Me extraño muchísimo que compartiera eso, no era propio de él".
Sin embargo, Bruquetas prefiere no ahondar más en los (posibles) devaneos amorosos de la actual familia real. "El príncipe no ha tenido todavía un papel relevante en la política del país. Adentrarse en su vida sentimiental sería más propio para un reportaje del '¡Hola!' que para un libro con referencias históricas".


De momento el más "decente" de todos.  Ya veremos lo que nos cuenta la historia.  Habrá que tener confianza y esperar que esta nueva generación traiga bajo el brazo la honestidad y, lo que tanto proclaman, el servicio a esta España que tan maltrecha nos están dejando.



sábado, 2 de febrero de 2013

TRUEQUE EN LA CUEVA DE ALÍ BABÁ





TRUEQUE EN LA CUEVA DE ALÍ BABÁ



Cuenta la vieja historia que dos mágicas palabras abrían la entrada de una misteriosa cueva en la que 40 ladrones escondían todo tipo de tesoros. 'Ábrete Sésamo' es el nombre con el que José y Emanuela han bautizado a su tienda de trueque. "Aquí se pueden encontrar verdaderas maravillas. Me sigo sorprendiendo con las cosas que sigue trayendo la gente día tras día", asegura José.



Unos vaqueros que aún conservan la etiqueta, varios libros en perfecto estado o unos patines prácticamente nuevos son algunos de los artículos que ha recibido esta misma mañana. "Nosotros damos puntos por las cosas que se traen. Con ellos se compra como si fuera dinero y, además, no caducan". Los dos únicos requisitos son que los artículos estén en buen estado y que quepan en los 80 metros cuadrados que mide el local, una antigua pollería situada en el número 9 de la madrileña calle de Noviciado que esta pareja reformó con sus propias manos.
En los dos años que llevan al frente de este negocio, han visto desfilar a todo tipo de clientes: "Aunque la idea del trueque muchas veces se asocia a algo cutre, por aquí pasan muchas personas con un nivel económico bastante alto. Sobre todo es gente que viene de fuera, de Inglaterra, Holanda o Alemania, donde han practicado el trueque desde siempre".



Aunque "el que prueba, repite", sostener un negocio de estas características es realmente complicado. "En España no existe la cultura del trueque, es algo que todavía suscita recelo. Somos muy dados a pensar que lo tengo yo siempre es mejor que lo que pueda ofrecerme otro. Lo que más nos está funcionando es el boca a boca".
Sin embargo, las dificultades no impiden que José y Emanuela cesen en su empeño. "La gente sale contentísima de aquí. Nosotros cobramos una pequeña cantidad cuando depositan los artículos para sostener el negocio, pero a cambio ellos renuevan su vestuario sin apenas gastar o encuentran algo que llevaban mucho tiempo buscando. Si pudiéramos vivir sólo de esto, sería maravilloso".
Otras formas de trueque
Fuera del barrio de San Bernando, existen otros lugares donde intercambiar productos y servicios. Con la crisis, el número de páginas web que ofrecen otras formas de trueque se ha disparado. Las hay para todos los gustos: desde el intercambio de libros que oferta BokkMooch , hasta Creciclando, una red de trueque de juguetes, ropa y accesorios para niños, pasando por la original manera que propone The Mixxer de aprender idiomas vía Skype.

Ábrete Sésamo. C/Noviciado, 9. Teléfonos 697776338 y 656739227